Taiana y Carmona hablaron sobre los avances en el reclamo por la soberanía de las Islas Malvinas

El ex canciller argentino, Jorge Taiana, y el diputado nacional y presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, Guillermo Carmona, disertaron este martes en Paraná sobre Islas Malvinas, Soberanía e Identidad Nacional en el marco de una actividad organizada por la provincia y el municipio.

Taiana hizo hincapié en que Argentina “nunca consintió la usurpación” y que el principio de autodeterminación no es válido, “ya que no se trata de un pueblo colonizado, sino de un territorio colonizado”. En tanto, Carmona sostuvo que la declaración de Ushuaia “es un aporte humilde que está en línea con las acciones que viene desarrollando nuestra Presidenta y la Cancillería. Es el mejor camino”. Taiana y Carmona fueron recibidos por la intendenta Blanca Osuna, junto a la secretaria de Relaciones Institucionales de la Gobernación, Sigrid Kunath, y el director de Veteranos de Malvinas, Jorge Benitez. La actividad se realizó sobre el inicio de la semana de Malvinas, que incluye un programa de acciones en torno a la temática. El gobernador Sergio Urribarri saludó a los visitantes vía telefónica y se disculpó por no estar presente en el panel debido a encontrarse acompañando a la presidenta Cristina Fernández en la presentación del Código Civil y Comercial de la República Argentina. El ex canciller realizó un repaso sobre las políticas que nuestro país mantuvo frente al reclamo de la soberanía en las islas, mientras que el legislador detalló los puntos sobresalientes de la declaración de Ushuaia. El debate por la soberanía La intendenta Osuna, tras rescatar el trabajo conjunto que se realizó con el gobierno provincial y los veteranos de Malvinas para la organización del programa de actividades, reconoció la labor y el compromiso de los disertantes. Aseguró que comparte con ellos, no sólo “el origen común del peronismo”, sino también el compromiso con el proyecto nacional que “encarnan Néstor y Cristina”. Respecto a Malvinas, consideró que la política en torno a esta temática “tiene que ver también con quienes se oponen a ella, que son quienes pretenden desgastar estas acciones de gobierno”. Subrayó que este gobierno nacional ha sentado “hitos en este tema” y manifestó la necesidad de “no volver atrás. Malvinas es la idea que se nos plantea para dar el debate por la soberanía. Es darle cuerpo a este concepto que une la argentinidad y recordar las duras batallas del pasado con una apuesta soberana al futuro”. Vinculó luego esta temática con los valores de Memoria, Verdad y Justicia, que se venían trabajando en torno al Día de la Memoria. “No es casual que la Presidenta incorpore a estos valores los de Soberanía y Democracia”, planteó y agregó que eso debe quedar claro para no caer en las mismas apreciaciones de grupos intelectuales que “habiendo aplaudido la idea de establecer políticas de Estado en este sentido, muchas veces plantearon o accionaron en contrario con la causa Malvinas”. Hablar de los que nos pasa Durante el panel, Kunath se refirió a los dichos de la presidenta “que encabeza este modelo nacional, democrático y popular”, quien sostiene que se trata de “construir más patria y más democracia para todos los argentinos”. En ese sentido se remontó al momento en que se libró la guerra de Malvinas y puso de relieve el modo en que se informaba sobre el conflicto durante la dictadura militar. “Tuvieron que pasar muchos años para encontrarnos con una realidad totalmente diferente, en la que estamos movilizados, reuniéndonos para hablar de las cosas que nos pasan, recuperarlas y ponerlas en valor”, estableció en contraste. “Esto es gracias al camino que inició Néstor Kirchner, continúa Cristina Fernández y tiene su expresión en la provincia con Sergio Urribarri y en Paraná con Blanca Osuna”, manifestó. “Es bueno destacar cómo ha ido evolucionando nuestra sociedad, y cómo nos encuentra hoy para hablar de las cosas que son importantes y determinantes para los argentinos”, concluyó Kunath. La falacia de la autodeterminación A su turno, Taina, habló sobre Malvinas y Política Exterior, haciendo un pormenorizado detalle de las políticas que se llevaron adelante a lo largo de la historia argentina en cuanto al reclamo de la soberanía sobre las islas Malvinas. Consideró que este tema “está vinculado a la identidad nacional, porque tiene que ver con nuestra historia pero también con nuestro futuro”. Manifestó que a 30 años de la guerra, “es momento de hacer un balance” e indicó que el conflicto no empezó ni terminó con ese enfrentamiento bélico, ya que fueron tres las oportunidades en que Inglaterra intentó invadir nuestro territorio. “La legitimidad de los títulos y documentos que dan legalidad al reclamo de Argentina, son las pruebas que nos dan la razón”, recalcó a la vez que mencionó que ya desde la primera vez en que el Reino Unido expulsó a la población criolla del territorio malvinense existió “una protesta formal de Argentina. Esto es de suma importancia porque nunca aceptamos o consentimos la usurpación colonial. Nunca hubo un documento o prueba en este sentido. Siempre denunciamos la usurpación”. Repasó a continuación una serie de sucesos históricos en relación al reclamo argentino, haciendo hincapié en que se utiliza el principio de “autodeterminación de los isleños como argumento para no negociar, pero para ello debería haber un pueblo sojuzgado y lo que hay son colonos que acompañan la colonización como elemento civil. Es un caso de territorio colonizado y no de un pueblo colonizado”, sindicó. Relató también momentos de negociación y acuerdos, en los que se realizaron importantes avances vinculando el continente con las islas y “lo cual demuestra que lo contrario es lo equivocado”. Malversación de la causa Consideró que quienes lideraron la dictadura militar, tienen “responsabilidad de haber malversado una causa para superar una débil situación de poder. Eso es una traición a la patria sin ninguna duda”. Esto y el interés por el petróleo, fueron para Taiana las causas que enfriaron fuertemente la voluntad política de Gran Bretaña para llegar a un acuerdo con Argentina. Enfatizando que todos los líderes argentinos creían que la forma de recuperar la soberanía de las islas era pacífica, comentó los acuerdos provisorios concretados, los cuales fueron objeto de análisis por parte el gobierno de Néstor Kirchner para replantear la política exterior en ese sentido. “No sirvieron esos acuerdos y por eso planteamos una acción activa y fuerte por parte del Estado argentino”, dijo. Al hablar sobre la actual situación sostuvo que “los ingleses siguen resistiendo la negociación, mientras que nosotros logramos un cambio cualitativo en el apoyo internacional, sobre todo en los países vecinos”. Adjudicó estos logros a “la persistencia, el proceso de integración en la región y la necesidad de contar con recursos naturales como herramienta estratégica para el desarrollo”. Asumió finalmente que los británicos seguirán negando el diálogo y que la opción de Argentina es “elevar la presión política. La voz de Latinoamérica es hoy más fuerte que hace unos años y lo será más aun en el futuro”. Resaltó también la importancia de la declaración de Ushuaia en ese sentido. La declaración de Ushuaia A su vez, el diputado nacional, Guillermo Carmona, habló sobre Que significa hoy la cuestión Malvinas. Comentó en principio, que es una de las tareas de los miembros de su comisión “compartir con la ciudadanía el contenido de la declaración de Ushuaia” y relató a continuación los pasos dados para llegar a la concreción del documento que, a su entender, “sintetiza la idea unánime del Congreso sobre este tema, con la participación de distintas fuerzas políticas”. “En la historia de la democracia no hubo nunca una declaración formal de una visión conjunta sobre la cuestión Malvinas”, subrayó. Añadió que estas coincidencias fueron posibles porque los partidos políticos entendieron que “con Malvinas no se debían plantear cuestiones menores. Debíamos decirle al mundo que en este tema estamos de acuerdo y vamos para adelante en el reclamo de nuestra soberanía”. El camino Explicó que lo primero fue “clarificar la postura de los partidos en torno al accionar de la dictadura en relación a Malvinas. Coincidimos en homenajear a los que ofrecieron su vida, pero no por ello justificar el accionar de quienes estaban en el poder en ese momento”. Argumentó en ese marco, que “es importante vincular la lucha militante con la de los solados que fueron a Malvinas, debido al rol que desempeñaron los militantes políticos en un momento donde la dictadura estaba perdiendo poder”. Indicó que luego se pusieron trabajaron para conjugar los distintos documentos y posiciones de diputados y senadores al respecto y describió a continuación cada uno de los puntos que contiene la declaración y surgieron de ese debate. Habló así, de la declaración del principio de soberanía a partir de lo establecido en la constitución nacional, de la total convicción sobre la política colonial que lleva adelante el Reino Unido y la disposición de diálogo y paz en un esfuerzo sostenido por recuperar la soberanía, ya que los distintos gobiernos democráticos “sostuvieron una vocación de resolución pacífica”. También mencionó la advertencia a la Naciones Unidas sobre la militarización del conflicto por parte de Inglaterra, la necesidad de proteger los recursos naturales, la vinculación de Malvinas con la producción antárquica, la solicitud a la Unión Europea para que reconozca las islas como territorio de ultramar argentino, el respaldo a las acciones del gobierno en todos los foros internacionales y la solicitud al Reino Unido para que acepte lo planteado por Naciones Unidas para llegar a una solución pacífica. Finalmente, definió que el documento era “un instrumento para que los legisladores podamos utilizar en cada lugar donde podamos participar” y resalto como fundamental el hecho de “conseguir el acompañamiento de otros parlamentos. Es un aporte humilde que está en línea con las acciones que viene desarrollando nuestra Presidenta y la Cancillería. Es el mejor camino”, concluyó.

Fuente: La Calle Online de Concepción del Uruguay (30 de marzo de 2012)