Se realizó el encuentro de la Corriente Nacional de la Militancia en Paraná

Este viernes se llevó a cabo un acto de la Corriente Nacional de la Militancia en el Centro Cultural La Vieja Usina de Paraná, provincia de Entre Ríos. Del encuentro participaron el diputado nacional Agustín Rossi, el senador nacional Daniel Filmus, el secretario general del Movimiento Evita Emilio Pérsico, el diputado Mario Oporto y el diputado provincial bonaerense Fernando Navarro. También se hicieron presentes el referente del Movimiento Evita de Entre Ríos diputado provincial Juan José Albornoz, el diputado nacional por el FPV Julio Solanas, la intendente de la capital provincial Blanca Osuna, y los ministros provinciales Juan Javier García de Planeamiento e Infraestructura y Pedro Báez de Cultura y Comunicación.

Tal como estaba previsto, los dirigentes estuvieron en la sede dela Municipalidadde Paraná, donde fueron recibidos por la intendenta Blanca Osuna. En ese marco hubo un encuentro con funcionarios provinciales y municipales.

Tras su paso por la Comuna, Rossi declaró a la prensa: “Venimos hace un par de años atrás con esta construcción política que esla Corriente Nacional de la Militanciaque agrupa a compañeros de todo el país”.

“Somos una fuerza política claramente identificada con el liderazgo de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner y hemos participado muy activamente del acto de Vélez”, destacó, al tiempo que manifestó la necesidad de seguir trabajando bajo la consigna “Unidos y organizados”.

Más adelante, el diputado destacó las medidas que se han tomado últimamente y, en tal sentido, mencionó la decisión de obligar al sistema financiero a destinar el cinco por ciento de sus depósitos a créditos para el sector productivo, lo cual generará más producción y, consecuentemente más puestos de trabajo”.

También hizo referencia a la puesta en marcha del Plan Procrear de viviendas, que “además de resolver una demanda para un importante sector de la sociedad, es una fuerte medida de potenciación del crecimiento económico”.

Por último, Rossi se refirió a quienes están criticando el proyecto: “Tomamos estas críticas con preocupación porque nos parece que todos los argentinos tendríamos que estar pensando juntos cómo defendemos esto que venimos construyendo hace nueve años”.

“Tenemos que cuidar nuestra Argentina y nuestra economía, defender cada uno de los puestos de trabajo y seguir sosteniendo la demanda interna y el consumo, que han sido el motor de crecimiento en estos últimos años”, concluyó.

Daniel Filmus indicó que “volver a Paraná tiene un sentido nostálgico, importante y también para verificar que el compromiso que asumimos en aquel momento fue cumplido. Defender la educación, defender a los docentes, que es lo que se vino haciendo estos últimos años”.

Respecto a la situación financiera de la provincia de Buenos Aires, el ex ministro de Educación aseguró: “No creo que esté en bancarrota ni sin fondos, si pensamos como estaba esta misma provincia en 2003, donde pagaba con bonos y tenía una crisis total, es probable que tenga que hacer arreglos y ajustes respecto de otros tipos de gastos para priorizar el salario de los trabajadores en general, ese tema me parece fundamental, se trata de administrar y gestionar la provincia de una manera tal que permita fijar prioridades e, insisto, como se está haciendo a nivel nacional, poniendo como objetivo principal la defensa de la fuente laboral, no tenemos una provincia en bancarrota, tenemos una provincia con dificultades y esperamos que el gobernador (Scioli) sepa enfrentarlas”.

Al respecto Emilio Pérsico consideró que en la provincia de Buenos Aires “hay una situación difícil como está difícil el mundo pero no hay ninguna situación de golpe ni nada que se le parezca, no es esa la situación que se vive en la provincia. Hay una situación estructural en la provincia que hay que modificar y el gobernador (Daniel Scioli) va a tener que hacer las modificaciones que sean necesarias y las está haciendo”.

Adhirieron al encuentro el Movimiento Evita,la Corriente Nacional Martín Fierro, la Corriente Enrique Santos Discépolo, Espacio Abierto, Peronismo 26 de Julio, Vientos del Pueblo, Movimiento de Educadores de Entre Ríos, La Jauretche y Agrupación Juan Perón, entre otras fuerzas integrantes dela Corriente Nacional de la Militancia.

DECLARACIÓN DE PARANÁ: Junto a Cristina, Unidos y Organizados. Profundizando las transformaciones

La Corriente Nacional de la Militancia nació el 17 de octubre de 2010, apenas 10 días antes del fallecimiento del compañero Néstor Kirchner. Este espacio se puso en marcha consciente de que las distintas organizaciones políticas y sociales que, a lo largo y ancho del país, venimos apoyando el proyecto de transformación iniciado el 25 de mayo de 2003, debíamos avanzar en caminos de articulación y convergencia.

No eran pocos los que, tras la muerte de Néstor, auguraron que el kirchnerismo tenía los días contados. Incluso se animaron a proponerle a la Presidenta algunos puntos básicos para que pueda garantizar la gobernabilidad. La multitudinaria despedida popular a Kirchner terminó definitivamente con esta mezquina operación política y mediática. Pero todos sabíamos que no iba a ser la última. Por eso, la muerte de la máxima referencia de nuestro espacio nos obligó a estar prontamente activados y movilizados para acompañar y apoyar a nuestra compañera Presidenta de la Nación en una nueva etapa de su vida personal y política.

Trabajamos todo el 2011 con el objetivo de posibilitar la continuidad en el gobierno de este proyecto político. Lo hicimos conscientes de que la enorme cantidad de logros obtenidos hasta ese momento necesitaban extensión en el tiempo para terminar de asumirse plenamente en la vida de los argentinos. Muchas de las grandes decisiones de Néstor y Cristina fueron de tal magnitud que requieren años de permanencia para que terminen siendo parte del patrimonio de conquistas políticas, sociales y económicas del pueblo argentino. La generación de 5 millones de puestos de trabajo; la creación de 140 mil nuevas empresas; el regreso a las paritarias; la política de derechos humanos; la renovación de la Corte Suprema de Justicia; el desendeudamiento externo; la reconquista de viejos derechos laborales; los avances en materia educativa; la política de inclusión previsional; el posicionamiento de Argentina en el mundo; la asignación universal por hijo; la Ley de Medios; el matrimonio igualitario; entre otras.

El 55 % de los votos obtenidos por la Presidenta en octubre de 2011 ratificaron la pertinencia del rumbo elegido y la legitimidad popular de las transformaciones en marcha. Al mismo tiempo, el triunfo electoral expresó la fortaleza del liderazgo de Cristina hacia dentro de nuestro espacio político y hacia la sociedad en su conjunto. Luego de reponerse de la coyuntura de la 125, después del resultado electoral de las legislativas del 2009 y tras el fallecimiento de su compañero de toda la vida, Cristina demostró en octubre todo el potencial de su liderazgo.

En aquel momento, en pleno festejo por el triunfo, desde la Corriente Nacional de la Militancia dijimos: “hay que estar atentos, la derecha nunca duerme”. Y no nos equivocamos. Los gobiernos populares nunca tienen “luna de miel” pos electoral. A los pocos días, nuestro gobierno tuvo que soportar una feroz operación económica sobre el tipo de cambio provocada por empresas trasnacionales que giraron utilidades al exterior y por sectores del empresariado local que vienen deseando desde hace tiempo que una devaluación de la moneda vuelva para atrás muchos de los avances sociales obtenidos.

Buscaron limar la autoridad presidencial acosando al vicepresidente. Estigmatizaron decisiones económicas tendientes a proteger a la industria nacional. Trataron de aprovechar mezquinamente una tragedia ferroviaria con fines políticos. Volvieron a la carga impulsando una devaluación. Buscan sacar ventajas políticas en momentos donde no hay que dispersar esfuerzos en pequeñeces, ante una profundidad de la crisis mundial que parece no tener fin.

Todo esto que describimos pasó en apenas 7 meses, desde que Cristina asumió su segundo mandato como Presidenta. En estos 200 días de gobierno, nuestro gobierno nacional tomó decisiones trascendentales: puso límites a la adquisición de tierras rurales por parte de extranjeros; amplió derechos laborales de los trabajadores rurales; modificó la Carta Orgánica del Banco Central para impulsar el crédito para la producción; garantizó la continuidad de la movilidad de los haberes jubilatorios; generó mecanismos de protección de la industria nacional; extendió beneficios fiscales para la industria metalmecánica; garantizó el marco necesario para que se definan por negociaciones paritarias los salarios en la Argentina; impulsó la nacionalización de YPF; promovió los créditos para vivienda PRO.CRE.AR.

En plena crisis mundial, cuando las principales potencias económicas están corrigiendo a la baja sus perspectivas de crecimiento en el 2012, la Presidenta está demostrando – como lo hizo en 2008/2009 – que está tomando y va a tomar todas las decisiones necesarias para garantizar el sostenimiento de la actividad económica y el nivel de empleo. Resulta por lo menos llamativo que, los mismos que menospreciaban lo hecho por el gobierno nacional en materia de crecimiento económico adjudicándoles todos los méritos al “viento de cola”, ahora se olvidan del contexto externo y se encargan de resaltar solamente los factores endógenos que pueden existir detrás de algunas señales de alerta en materia económica.

Somos conscientes de que, una vez más, el plan de las corporaciones es desgastar al gobierno nacional y popular para imponerle sus condiciones. La disputa “política versus corporaciones” no admite posiciones intermedias y, ante la necesidad de tomar partido, algunos dirigentes optan por el abrazo de los poderes fácticos olvidando lo que sostuvieron, con la palabra y con los hechos, apenas meses atrás, convirtiéndose en voceros de las fuerzas opositoras a nuestro gobierno.

El 27 de abril, en aquél magnífico acto de Vélez Sarsfield, los militantes políticos y sociales de todo el país nos reunimos con una consigna: “Unidos y Organizados”. Lo hicimos convencidos de que esta etapa del proceso político y social no admite actitudes mezquinas e individualistas. Tenemos que avanzar en formas de organización superadoras, que le otorguen a la Presidenta, a lo largo de toda la Argentina, una fortaleza territorial permanente. Como venimos diciendo desde la Corriente Nacional de la Militancia, es tiempo de sumar y articular. No es el momento de dividir y fragmentar. La fortaleza de la militancia debe focalizarse afuera de las fronteras de nuestro espacio político, buscando la adhesión de cada vez más argentinos. No es el momento de disputar poder: es una etapa para construir poder alrededor de la Presidenta de la Nación.

En este marco, la Corriente Nacional de la Militancia impulsará en la mayor cantidad de lugares posibles ámbitos de articulación de las organizaciones políticas y sociales que apoyamos al proyecto político que encabeza nuestra Presidenta de la Nación. Tenemos que tener el mayor despliegue territorial posible, favoreciendo el encuentro, la organización y las sinergias entre los que tenemos el mismo punto de acumulación política. Somos conscientes de que, si las organizaciones del pueblo se debilitan, los intereses de las corporaciones terminan fortaleciéndose.

Finalmente, una reflexión. No llegamos a este punto del desarrollo político, económico y social para que de un plumazo algunos intenten volver al pasado. Sabemos que necesitamos profundizar para consolidar y avanzar para no retroceder. Tenemos en Cristina el liderazgo y la conducción de nuestro espacio político. Estuvimos, estamos y estaremos a su lado para sostener y profundizar las transformaciones iniciadas con Néstor Kirchner hace 9 años atrás.

Ciudad de Paraná, viernes 6 de julio de 2012

Fuente: Agencia Paco Urondo