Rafael Correa recibió el premio Rodolfo Walsh en La Plata

Ayer por la tarde, el Movimiento Evita se hizo presente en la entrega del premio Rodolfo Walsh al presidente de Ecuador, Rafael Correa. El acto; que tuvo comienzo a las 16:30 hs en el edificio ‘Néstor Kirchner’ (Diag. 113 y 63) de la Facultad de Periodismo y Counicación Social de la Universidad Nacional de La Plata; contó con la participación de: la Decana de la unidad académica anfitriona, Florencia Saintout; el Vicegobernador de la Provincia de Buenos Aires, Gabriel Mariotto; el Canciller de Ecuador, Ricardo Patiño; Rafael Follonier de Unidad Presidencia; el periodista Víctor Hugo Morales; la Presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto; la Presidenta de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini; el referente del Movimiento Evita, Emilio Pérsico y el coordinador regional e integrante de la mesa nacional del mismo espacio, Gustavo Di Marzio; Fernando Esteche de la organización Quebracho; el director de la Biblioteca Nacional, Horacio González; el presidente del Centro de Estudiantes de la Facultad de Periodismo, Facundo Ochoa; el gobernador de la Provincia de Entre Ríos, Sergio Urribarri; el referente social Luis D´ellia; diputados nacionales, senadores, secretarios y funcionarios de Estado; además de centenares de militantes de diversas organizaciones sociales y políticas.

Luego de que Rafael Follonier y Florencia Saintout pronunciaran palabras de recibida y reconocimiento a la destacada labor desarrollada por Rafael Correa en el campo de la comunicación popular, el Presidente de Ecuador agradeció en nombre de su pueblo la distinción a “la lucha contra los negocios que hay detrás de la comunicación y que quieren privatizarnos hasta ese derecho”.

Dirigiéndose en todo momento a los jóvenes; a los que calificó como “el presente y el futuro de Argentina, de Ecuador y de la Patria Grande”; Correa enfatizó acerca de la “necesidad de democratizar los medios de comunicación e independizarlos del dominio de los poderes fácticos y, particularmente, del dominio del capital”, y agregó: “ Se deriva de esto la necesidad de tener la mayor cantidad de medios fuera de la lógica del mercado, es decir: medios sin fines de lucro y medios públicos. Se deriva la necesidad de control social, como lo está haciendo Argentina acertadamente a través de una adecuada regulación que busque alinear la empresa de la comunicación o la lógica del mercado con los objetivos sociales. Esto es: el derecho a recibir información veraz, verificada, oportuna, plural, sin censura previa, como ordena el artículo 18 de la Constitución de la República de Ecuador”.

En este sentido, realizó un recorrido por la estructura concentrada de medios en Ecuador; los cuales se han transformado en monopolios y oligopolios de propiedad familiar. De acuerdo a lo expuesto por Correa, y en relación a la vinculación de los medios con intereses empresariales distintos a los de la comunicación: “(…) El problema va más allá de quiénes poseen los medios de comunicación; es la forma de propiedad el verdadero problema, ya que se trata de negocios privados con fines de lucro proveyendo de un bien fundamental para las sociedades modernas: la información (…)Los medios mercantilistas no venden información a los ciudadanos, si no que venden ciudadanos a los patrocinadores. Entonces qué garantía de independencia y de calidad existe (…) Por más que se llenen la boca, los medios privados no son libres ni independientes sino sometidos al capital”

Asimismo, el presidente ecuatoriano rememoró ante los concurrentes la incautación de empresas que en el 2008 había recaído sobre los hermanos Isaías; actualmente prófugos de la justicia; en concepto de una deuda con el Estado de más de 600 millones. Hasta el 2006; año en que se dio inicio al gobierno popular; las medicinas e insumos agrícolas junto a la importación de papel prensa se encontraban eximidas del pago de impuestos para beneficio de negocios privados con fines de lucro. Siguiendo esta línea, el mandatario expresó que la causa de tal exoneración era “el temor de los gobiernos al poder mediático”, inmovilizados ante la posibilidad de ser acusados de no respetar la libertad de expresión.

En referencia a su convicción y la de todos los ecuatorianos de terminar con este tipo de prácticas, Rafael Correa manifestó: “Nosotros no somos intolerantes con la prensa, somos intolerantes con la mentira, con la corrupción, con la mediocridad y con la mala fe; como debe ser (…) Aquí tenemos la terrible experiencia de medios difamando, injuriando, destrozando la reputación de la persona cada día, y debemos responder a nuestras propias realidades. Pero recuerden: en un Estado de derecho se puede estar en desacuerdo con la ley, lo que no se puede es desobedecer la ley (…) En Ecuador decimos que los medios privados tienen tres clases de noticias: las que publican de vez en cuando para decir que informan, las que nunca publican para proteger sus intereses y las que se inventan para atacar a sus adversarios (…) Porque en América Latina, por ser privados, los medios de comunicación piensan que pueden decidir qué informar y qué no; lo cual es lo más cercano a la manipulación de la información que a la libertad de expresión (…) Con la masificación de la información, el poder mediático se ha convertido en un mastín que acorrala al poder político e incluso a los propios ciudadanos en defensa de sus intereses mercantiles y de clase. Así, de la generación de opinión pública pasaron a la pretensión de imponernos el estado de opinión (…) Esto no fortalece la democracia ni el estado de derecho, atenta contra ellos. Por ejemplo cuando la defensa o la acusación se hacen en los titulares y no en los tribunales. Incluso se puede hablar de la intención de construir la mediocracia, en oposición a la democracia”.

Cabe destacar que, con el arribo de Correa al poder, Ecuador ha experimentado un avance importante en materia de comunicación. Por medio de la consulta popular se concretó la Ley de Control de Poder del Mercado; la que establece que todo accionista con más del 6 por ciento de participación en la propiedad de un banco o de un medio de comunicación no podrá tener otra clase de empresas. Así también se ha logrado la democratización del Consejo de Telecomunicaciones; hasta entonces integrado exclusivamente por propietarios y accionistas; promoviendo la gestación de medios comunitarios, la participación de prensa privada “que trabaja bajo un marco ético y responsable” y, la distribución de frecuencias de radio a los pueblos y nacionalidades indígenas. Finalmente, y como consecuencia de las sucesivas políticas adoptadas en contra del monopolio, se abrió camino a la aparición de la prensa, radio y televisión pública; hasta entonces inexistentes.

Aún así, el presidente Correa reconoció que queda mucho por hacer ya que, como producto de la presión ejercida por los medios, hasta entonces no ha podido ser aprobada la ansiada Ley de Comunicación. En este sentido, y dirigiendo la mirada hacia los funcionarios con los que se encontraba compartiendo el escenario, felicitó a los argentinos por el logro que significa el debate y la implementación definitiva de la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual.