Movimientos populares, una alternativa real al modelo económico de Macri

Nota de opinión de Gildo Onorato publicada en www.encontrapuntos.com

Desde la asunción de Mauricio Macri el Movimiento Popular debate cuales son los caminos para frenar este proyecto económico y generar una alternativa política opositora clara, con un programa que exprese las demandas y necesidades de los sectores populares, aquellos que han sido los más afectados por los despidos, tarifazos y aumento desmedido de los precios en la canasta básica de alimentos.

El gobierno de Macri fue elegido en elecciones libres y democráticas con un enorme apoyo de sectores populares quizás desencantados de otras propuestas. Hay quienes adjudican esto a los grandes grupos mediáticos y a su permanente demonización del llamado “populismo”. Si bien esto es cierto, adjudicar la derrota solamente a un aspecto es una simplificación inconducente que indica cuánta falta nos hace un análisis profundo de la estructura económica de nuestro país. Necesitamos visibilizar los problemas concretos para proponer soluciones, sino nos convertimos en meros analistas virtuales sin una propuesta concreta. No podemos negar las dificultades que existen hoy en el mundo del trabajo, tanto a nivel nacional como regional: la desocupación, la pobreza estructural, la deficiente infraestructura social y otros aspectos económicos como la inflación generan cada día más pobreza y exclusión.

De qué resistencia estamos hablando

El carácter de la resistencia a la gestión Macri se está dando desde lo social, porque quienes son económicamente afectados asumieron desde los reclamos genuinos, masivos y por fuera de cualquier expresión partidaria el verdadero rol de oposición. La representación social y sindical se ejerce en los hechos y con el claro objetivo de resolver los problemas. Por eso, institucionalizar canales de resolución de problemas concretos es un avance para los sectores populares, es el camino para ganar derechos y también para darle mayor estabilidad a la democracia. En la memoria colectiva está presente que con cada crisis económica, social o de representación quienes más la sufren son los humildes y los trabajadores. Nunca en esas situaciones ganan los de abajo. Siempre de la crisis y del caos sacan ganancia los de arriba.

Emergencia Social y Laboral

La Emergencia  Social la impulsaron los Movimientos Populares con el apoyo de la CGT, ambas CTA, FAA, CGE y la Pastoral Social. Luego, en el Parlamento todos los bloques opositores se hicieron eco de la propuesta y sumaron su voto para aprobar la ley. Ese es el camino para cambiar las políticas que bajan desde un Poder Ejecutivo neoliberal: buscar acuerdo legislativo para construir mayoría y consenso, esa mayoría primero se construyó en la calle y luego se trasladó al Congreso. No podemos conformarnos con votar todo en minoría recostados sobre una supuesta pureza, que sirve para medirse con los propios pero que nada resuelve a quienes necesitan soluciones urgentes. Los humildes no pueden esperar abrazados la llegada de un mesías salvador. Por el contrario, pelean, se organizan y se unen desde el impulso que emerge de la necesidad de tener un trabajo digno para alimentar a sus familias.

El programa y los candidatos

La resistencia no alcanza para cambiar el rumbo de un modelo económico, porque las victorias son pequeñas, sectoriales y paliativas. Pero el desprecio o el rechazo a estas pequeñas victorias dan cuenta de la incomprensión de la lucha popular por aquellos que se adjudican la voz del pueblo. La dirigencia política discute dirigentes o encuestas pero poco habla de un programa concreto. Para los movimientos populares hay 3 puntos innegociables: Tierra, Techo y Trabajo, con medidas que apunten a desconcentrar y nacionalizar la economía.

Tierra, retorno al campo de aquellos desplazados por el agronegocio, creación de 1 millón de chacras para la producción familiar y reserva de mercados para lograr sustentabilidad. Sumado al cuidado del ambiente que es dañado permanentemente por las grandes exportadoras.

Techo, 5 millones de lotes con servicios para la construcción de viviendas populares, frenar el hacinamiento y las falencias estructurales en los barrios que rodean los grandes centros urbanos, muchas veces con altos grados de contaminación.

Trabajo, crear trabajo de interés social. Hoy el 50% de la clase trabajadora está en la formalidad, en el ámbito público o privado y el otro 50% está desocupada, es informal o sobrevive en la economía popular inventándose su trabajo. De este grupo muy pocos pueden reinsertarse en la economía de mercado por el avance tecnológico e informático y la relocalización de empresas para reducir costos laborales.

Con la Emergencia Social buscamos generar un primer piso de legalidad para que sean reconocidos como trabajadores. El error de diagnóstico sobre este nuevo tipo de acumulación del capitalismo mundial llevó al fracaso a varias de las experiencias populares de América Latina a comienzo del siglo XXI.

Revertir la concentración y extranjerizacion de la economía

Estos dos fenómenos del desarrollo económico nacional avanzan sin ningún tipo de freno en nuestro país desde el 83 hasta la fecha, por mencionar una fecha arbitraria, aunque podemos verlo como un fenómeno que empezó con anterioridad. Ejemplos abundan pero en el comercio interior queda demostrado que 5 o 6 cadenas fijan los precios de todos lo que consumimos y que además son de origen extranjero. Más del 70 % de nuestra economía es controlada desde el exterior.

Hoy necesitamos construir una alternativa desde el Peronismo que exprese esta agenda. Está claro que para enfrentar al gobierno y derrotarlo en elecciones no alcanza con lo que se hizo, ni con lamentarnos por lo que no se hizo, ni tampoco alcanza con una oposición moderada que termine acompañando más que frenando las políticas de ajuste y exclusión.

Por todo esto, los Movimientos Populares tenemos la oportunidad y la responsabilidad de construir una alternativa política de mayoría, apostando a la renovación política con un claro programa opositor que exprese las aspiraciones de quienes se manifiestan día a día en las calles de todo el país. El 5 de noviembre pasado en Roma, durante el III Encuentro Mundial de Movimientos Populares, Francisco nos insto a participar en la lucha política para oxigenar la democracia y las instituciones. Desde los barrios, con los protagonistas de los problemas reales, tenemos que plantar la bandera de la lucha por un país con Tierra, Techo y Trabajo para todos.

MOVIMIENTOS POPULARES | UNA ALTERNATIVA REAL AL MODELO ECONÓMICO DE MACRI.