Congreso Nacional del Movimiento Evita “Tierra Techo Trabajo” | Noviembre 2016

El Movimiento Evita, en octubre de 2016, realizó un Congreso Nacional del que participaron más de 1.500 compañeros. Hubo numerosos paneles, se escuchó la opinión de expertos y de militantes especializados en la problemática de los distintos ámbitos. Recibimos la visita y escuchamos el saludo fraternal y las posiciones de muchos dirigentes de otros espacios políticos y
organizaciones sociales, incluida la CGT. Se intercambiaron experiencias de y entre todas las regiones del país. Confraternizamos, discutimos, nos emocionamos. Fueron realmente jornadas extraordinarias. Sin embargo, el cometido central del Congreso consistió en la discusión del documento político que se transcribe más adelante. Fue conmovedor contemplar a esa multitud de compañeros dividida en treinta y cinco comisiones, integradas cada una de ellas, por una cincuentena de militantes, enfrascada en la discusión de un texto extenso y complejo que ocasionó intercambios valiosos, a veces apasionados, a veces sombríos por cuanto se había perdido, pero siempre sostenidos por una fe inquebrantable en la inexorabilidad de la victoria popular en el devenir histórico.

Algunos de nosotros sonreíamos contemplando aquel espectáculo maravilloso mientras pensábamos que existen quienes se han permitido decir que el Movimiento Evita “se distingue por tener más músculo que cabeza”, adjudicándole un supuesto déficit de densidad a la hora del análisis político o de la elaboración de propuestas. Y comentábamos que, con absoluta certeza, no existe hoy otro espacio político en nuestro país capaz de producir un ejemplo de reflexión colectiva de tanta profundidad y riqueza como aquella que protagonizaron nuestros compañeros en el Congreso de La Plata.

Todas esas comisiones enriquecieron el texto base con sus comentarios y conclusiones. En consecuencia y por decisión del propio Congreso, se procedió, posteriormente, a la reelaboración de algunos puntos y a la introducción de otros. Luego se lo giró a las organizaciones provinciales y a los diversos frentes de trabajo para que también aportaran sus comentarios. Y ahora, con la seguridad de que nos expresa, lo publicamos. Hemos optado por no intentar actualizarlo. Muchas cosas pasaron desde que fue redactado. Se profundizó la confluencia de los movimientos sociales, se sancionó la Ley de Emergencia Social, se desencadenó el conflicto docente, se sucedieron movilizaciones de los gremios que los agrupan, de la CGT, del movimiento de mujeres, por el 24 de marzo, de ambas CTA, nuevamente de los movimientos sociales exigiendo que aquella ley se cumpla de una buena vez y, por último, el paro general de la CGT. Al mismo tiempo, el gobierno profundiza la aplicación de su programa neoliberal, las consecuencias sociales son cada vez más graves y evidentes y, quizá lo más preocupante de todo, la potencialidad represiva que el documento le atribuye ha empezado a manifestarse con creciente agresividad y violencia. Sin embargo, las tendencias son las mismas que surgen del análisis que se hizo entonces. Por eso también lo publicamos tal como quedó redactado en su momento.

Falta advertir que es, en cierta medida, como esas películas que concluyen con un final abierto. Señala, claro está, la necesidad de un modelo alternativo, indica con precisión los principios que deberán regirlo, las condiciones a satisfacer para poder implementarlo y enuncia algunas de las políticas públicas que formarían parte de su construcción. Pero reconoce que ese modelo es todavía un diseño inacabado. Que los trabajadores de todos los matices y las diversas fuerzas que integramos el campo nacional y popular tenemos por delante la obra máxima de definir con precisión sus características sustantivas. Asumiendo que el mundo ha cambiado y que existen nuevos problemas que reclaman nuevas respuestas. Esa labor es la que definirá el sentido estratégico profundo y definitivo de las luchas populares. Esa dirección clara que hoy está ausente en el mundo. Sin embargo, lo principal está resuelto: sabemos con absoluta certeza qué es lo que queremos, cuáles son los valores y los fines por los que luchamos y que dan sentido a los pasos sucesivos que se van dando, tanto en el campo estricto de la acción política como, por su parte, las organizaciones representativas de los trabajadores -tanto de los formalizados como de los informales- en su ámbito reivindicativo.

Definir el cómo y el cuándo es un objetivo fundamental al que estamos abocados, con la premisa de que queremos que sea en paz y en el marco de la democracia, porque cuando no es así los que más pierden siempre son los pueblos. Este documento apunta a todo eso. Creemos que se trata de una contribución que debemos hacer pública porque va más allá de nuestra organización. Lo llamaron “Construyendo futuro” y no lo hemos modificado porque, precisamente, de eso se trata.

Buenos Aires, Abril de 2017
Mesa Ejecutiva Nacional del Movimiento Evita