Masiva movilización al Congreso para frenar el desalojo de Pueblos originarios

Diputadas del Movimiento Evita se movilizaron al Congreso junto a referentes de los pueblos originarios y organizaciones sociales durante el tratamiento en el Senado de la prórroga de la Ley 26.160 que suspende los desalojos en territorios ocupados tradicionalmente por comunidades indígenas.

La concentración de la que participaron el Movimiento Evita, la CTEP, Barrios de Pie y la CCC comenzó en Avenida de Mayo y 9 de Julio y terminó después del mediodía frente al Congreso de la Nación, en donde tomaron la palabra los representantes de las comunidades Mapuches, Qom, Wichis, Villela, Sanavirones, Guaraníes, Huarpes, Kollas, y Diaguitas. Allí se siguió de cerca durante toda la tarde lo que sucedía dentro del recinto.

El reclamo se concentró en la prórroga por 4 años de la Ley de emergencia que establece la suspensión de desalojos en territorios ocupados por pueblos ancestrales, pero al mismo tiempo se pidió avanzar en el reconocimiento de sus derechos a la tierra y propiedad comunitaria. También hubo un contundente pedido compartido por la aparición con vida de Santiago Maldonado.

“Es una deuda del Estado que todavía no se haya cumplido con el deber constitucional de reconocer y restituir a los pueblos originarios la titularidad de los territorios que ancestralmente ocupan”, aseguró Silvia Horne, diputada del bloque del Movimiento Evita, quien agregó que la prórroga es vital para que “los jueces detengan los desalojos y vuelvan a leer la Constitución Nacional, el Código Civil actual, y sobre todo el respeto a las identidades”.

En ese sentido se pronunció su compañera de bloque, la diputada Lucila De Ponti, quien explicó que “la lucha de las comunidades originarias no se termina con la prórroga de la Ley 26.160, sino que hay que avanzar para que en nuestro país se reconozca sus identidades, su cultura, sus naciones y su pleno derecho a ocupar el territorio”.

Para finalizar, la diputada del Movimiento Evita Araceli Ferreyra consideró: “La prórroga es muy importante para evitar que un poder judicial muchas veces cómplice de persecución y desalojo genere más situaciones de conflicto como las que ya se vivieron y terminaron con la desaparición de Santiago Maldonado”.